
El comercio de productos tradicionales de Carnaval ya se instaló en calles y mercados, donde vendedores iniciaron la oferta de cascarones, pica pica y disfraces. La celebración se vivirá el próximo miércoles en colonias y centros educativos.
Los puestos atraen principalmente a padres de familia que acompañan a los niños en la compra de estos artículos. La actividad comercial marca el inicio de los preparativos para una festividad de convivencia y diversión familiar.
En los puntos de venta, los comerciantes ofrecen bolsas de 50 cascarones hasta presentaciones de mayor o menor volumen. Los precios se mantienen accesibles, con bolsas de 50 unidades que oscilan entre 25 y 30 quetzales.
Los vendedores ajustan las cantidades según la demanda de cada cliente y priorizan las compras familiares. El Carnaval antecede al inicio de la Cuaresma y se consolida como una tradición que anuncia la cercanía de la Semana Santa.


