
El rey británico Carlos III aterrizó este lunes en Ottawa para una visita histórica con motivo de la reapertura del Parlamento canadiense, una medida vista como una muestra de apoyo tras las amenazas del presidente Donald Trump de convertir a su vecino norteamericano en el 51º estado estadounidense.
Normalmente, el discurso del trono lo pronuncia el gobernador general, quien representa a la Corona británica en Canadá. Esta alocución, punto culminante de la visita real de 24 horas a la capital, Ottawa, detallará las prioridades del nuevo gobierno de centroizquierda de Carney.
El soberano, de 76 años, obligado a mantener una estricta neutralidad política, nunca ha hecho el más mínimo comentario público sobre las aspiraciones del presidente estadounidense, quien por otro lado es un gran admirador de la familia real.
Carney, primer ministro desde mediados de marzo, puso la defensa de la soberanía de Canadá en el centro de su campaña.
En las calles de Ottawa, muchos residentes apreciaban el simbolismo de la visita real.
“Dadas las actuales amenazas a nuestra soberanía, es importante que el jefe de Estado venga aquí y pronuncie el discurso del trono en persona”, afirmó George Monastiriakos.
Este treintañero se define como republicano, pero “en este momento, todos somos monárquicos”, declaró a la AFP. “El hecho de que la Corona británica y más de 50 países de la Commonwealth apoyen a Canadá nos ayuda en este momento”, añadió.
Con información de la agencia de noticias: AFP