Comerciantes ofrecen flores y detalles especiales en el Día de San Valentín

¿Por qué muchos guatemaltecos, como en todo el mundo, conmemoran este día? ¿Cuán es su origen?

Flores de diferentes especies y colores, pero especialmente rojas, así como detalles llamativos, tiernos y creativos, elaborados con globos, peluches y dulces, engalanan muchos comercios este 14 de febrero, fecha en la que se conmemora al amor y la amistad. Para ofrecer a los enamorados o amigos, una opción para llevar un detalle a sus seres queridos.

El recorrido se hizo en las calles de la ciudad, en donde hay varias ventas ambulantes que ofrecen estos detalles.

Doña Virginia, una de las comerciantes que prepara una venta especial este día comentó que se ha puesto de moda el obsequiar artículos personalizados como pachones, aunque siempre siguen siendo las flores las preferidas.

Los precios van desde los Q15 hasta los Q100, todo depende de las exigencias de los clientes.

Ingreso especial del año en la economía

Esta fecha, es una de las más esperadas por los comerciantes guatemaltecos para obtener ingresos especiales por las ventas en este tipo de artículos, que también permiten poner a disposición la creatividad para hacer arreglos hermosos que le llevarán una sonrisa a quiénes los reciban.

De esa cuenta invitan a los guatemaltecos interesados a acudir a estos negocios y apoyar al comercio local.

Tradición mundial

Como ocurre en diferentes partes del mundo, este día es especial en Guatemala, ya que muchas personas mantienen la tradición de conmemorar el Día de San Valentín, o bien del amor y la amistad.

En esta fecha especial muchos llevan sorpresas a su pareja, familia y amigos.

La tradición, según la iglesia católica se deriva de la celebración a San Valentín, obispo y mártir, también conocido como patrono de los enamorados, quien nació en el año 175 aproximadamente en la ciudad de Terni, a cien kilómetros de Roma, Italia.

Según la historia que destaca la iglesia católica en un artículo de ACIPRENSA, en el siglo III, en tiempos en los que se perseguía a los cristianos, San Valentín se consagró al servicio de la comunidad eclesial de su ciudad natal.

“Como obispo de Terni arriesgó su vida muchas veces para administrar los sacramentos. Se dice que tenía predilección por unir a las parejas en santo matrimonio, pues eso multiplicaba el deseo en otros de constituir un hogar cristiano.

A San Valentín le encantaban las flores y solía regalarlas a las parejas que se comprometían para casarse, como expresión de su deseo de que tengan una vida feliz juntos”.