Cultura amplía denuncia contra maestros por daños al Palacio Nacional

El Palacio Nacional de la Cultura es Patrimonio Cultural categoría A, por su valor histórico y cultural.

Inicia julio 2025 y los maestros siguen instalados en la Plaza de la Constitución y en el exterior del Palacio Nacional de la Cultura. Esto último ha generado daños en la infraestructura del también llamado “Guacamolón” y por eso se presentó una denuncia ante el Ministerio Público, según declaraciones del presidente Bernardo Arévalo. 

“Ya el 11 de junio hubo una primera denuncia presentada por el Ministerio de Cultura, que ha sido ampliada el 25 de junio, sobre daños que ha sufrido el patrimonio del Palacio Nacional, que es un bien protegido Clase-A, que es uno de los más protegidos, y se seguirá presentando a medida que se vaya constatando nuevos daños. Al momento que terminen de levantar esas champas que tienen afuera, se hará una revisión para asegurar e identificar cualquier tipo de daño que se haya hecho y se ampliará las denuncias correspondientes”.

Arévalo explicó que la mayoría de maestros sí está cumpliendo con sus obligaciones educativas. 

“A mí me parece una victoria, que cuando se convoca a una a una especie de asamblea general, donde se esperaba que todos los maestros suspendieran sus obligaciones, el 90% sigue trabajando, 9 de cada 10 maestros sigue trabajando cumpliendo con su responsabilidad”.

Daños detectados

Según un comunicado del Ministerio de Cultura, estos son los efectos de la instalación de carpas por parte de maestros:

  • Daños en la herrería de ventanas y puertas, barandas, faroles y luminarias instaladas en las paredes del edificio, considerados elementos históricos del Palacio Nacional, provocados por el amarre de lazos utilizados para sujetar lonas, carpas y otros materiales.
  • Instalación indebida de anclajes en fisuras preexistentes, incrementando el daño a la fachada.
  • Uso no autorizado de instalaciones eléctricas y obstrucción de la red de internet.
  • Condiciones de contaminación por acumulación de desechos sólidos y realización de necesidades fisiológicas en áreas cercanas al edificio que están generando olores fétidos y altos riesgos para la salud, así como el deterioro del inmueble y su entorno.