
El fiscal de distrito de Manhattan, Alvin Bragg, instó al Tribunal Supremo de Estados Unidos a que rechace la petición del presidente electo, Donald Trump, para que suspenda el anuncio de la sentencia por el único caso que lo ha sentado en el banquillo.
De 78 años, Trump, que asumirá la presidencia el 20 de enero, presentó el miércoles un recurso de urgencia ante el Tribunal Supremo para tratar de suspender la sentencia después de que un tribunal de apelaciones del estado de Nueva York desestimara su intento de sobreseerlo y suspenderla.
“Este Tribunal debe dictar una suspensión inmediata de los procedimientos adicionales en el tribunal de primera instancia de Nueva York para evitar una grave injusticia y daño a la institución de la presidencia y las operaciones del gobierno federal”, sostuvieron los abogados de Trump, que invocan constantemente su “inmunidad presidencial”, que, según ellos, “causa una suspensión automática” del caso.
La defensa de Trump asegura que la inmunidad judicial concedida a un presidente en ejercicio debería extenderse a un presidente electo.
Bragg también alega que el Tribunal Supremo “carece de jurisdicción sobre la gestión de un tribunal estatal de un proceso penal en curso” por lo que impedir la sentencia sería un “paso extraordinario” por parte de la máxima autoridad judicial estadounidense.
“No hay base para tal intervención”, asegura, por lo que “la solicitud de urgencia debe ser denegada”.
En su presentación ante el tribunal de apelaciones de Nueva York, el equipo legal de Trump había argumentado que la sentencia debería posponerse mientras el expresidente apela su condena, pero la jueza Ellen Gesmer lo rechazó el martes.
No obstante, la sentencia supondría la entrada de Trump en la Casa Blanca como el primer delincuente convicto que ocupa la presidencia de Estados Unidos.
Con información de la agencia de noticias: AFP