
Agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) arrestaron el 3 de septiembre en Indianápolis a la guatemalteca Helda Araceli Mendez-Merida, a quien las autoridades federales señalan por haber emitido un voto en una elección nacional en Indiana sin ser ciudadana estadounidense ni contar con estatus legal para permanecer en el país.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) informó que Mendez-Merida ingresó de manera irregular por Arizona en septiembre de 2015, fue detenida por la Patrulla Fronteriza y posteriormente liberada.
En septiembre de 2019, un juez de inmigración del Departamento de Justicia emitió una orden final de deportación que no cumplió.
Según el DHS, más tarde participó en un proceso electoral federal en Indiana, lo que las autoridades consideran una violación de la ley estadounidense. No se ha precisado públicamente en qué elección concreta votó.
El secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, afirmó que el caso se suma a otros incidentes de votación irregular y que la mujer será deportada “para que nunca más pueda envenenar nuestras elecciones”.
“Si incluso un no ciudadano emite un voto, le roba un voto a un ciudadano estadounidense”, declaró. Patricia Hyde, directora asistente interina de la División de Aplicación de ICE, subrayó que el derecho al voto está reservado exclusivamente a los ciudadanos de Estados Unidos.
El futuro inmediato de Mendez-Merida es un proceso de deportación a Guatemala en ejecución de la orden de 2019. Tras la expulsión quedaría, en principio, inhabilitada para reingresar legalmente al territorio estadounidense, salvo que en el futuro obtenga un permiso especial.
El arresto forma parte de las operaciones de aplicación de las leyes migratorias y de los esfuerzos anunciados por las autoridades federales para reforzar la integridad electoral.
El DHS ha presentado el caso como ejemplo de que votar sin ciudadanía constituye una infracción grave.

