
Una jueza federal bloqueó de manera temporal este domingo el intento del Gobierno de Donald Trump para deportar a cientos de niños de Guatemala a su país de origen, al menos por 14 días, luego de que durante la madrugada las autoridades subieran a algunos de ellos a aviones que ya estaban listos para despegar, según abogados de los menores que hablaron con la agencia de noticias The Associated Press.
En una breve audiencia acordada a última hora, la jueza Sparkle L. Sooknanan ordenó que se retirara a los niños de los aviones y se les regresara a las instalaciones de la Oficina de Reasentamiento de Refugiados mientras la disputa legal sigue su curso.
“No quiero que haya ninguna ambigüedad”, escribió Sooknanan y afirmó que su fallo se aplica de manera general a los menores guatemaltecos que llegaron a Estados Unidos sin sus padres o tutores.
Primeros diez niños
La jueza del distrito de Columbia Sparkle L. Sooknanan ordenó al Ejecutivo no deportar durante dos semanas a diez niños guatemaltecos que fueron incluidos en una solicitud de emergencia del Centro Nacional de Derecho Migratorio para detener su repatriación a su país de origen.
Según los abogados de los menores, de entre 10 y 16 años, la Administración había violado el debido proceso, puesto que los niños tienen casos pendientes ante tribunales de Inmigración, e ignorado las protecciones especiales de los menores, quienes cruzaron solos la frontera entre México y Estados Unidos.
Estos diez niños forman parte de cientos de menores guatemaltecos bajo custodia del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS, en inglés) que el Gobierno estaría intentando deportar.
Según el citado medio, el Gobierno describe el proceso como una repatriación, lo que implicaría que sería un acto voluntario, en lugar de deportación, que conlleva la expulsión forzosa. Sin embargo, varias personas han expresado escepticismo que los niños, de diversas edades, sean capaces de comprender lo que están aceptando con su salida del país.
Informó además que la Administración Trump había notificado a los albergues donde se encuentran estos niños para que los preparase para su salida del país.
Según datos de la Oficina de la Administración para Niños y Familias, dependiente del HHS, Estados Unidos tenía bajo custodia a 2.198 menores no acompañados en julio. Sin embargo, no desvela sus nacionalidades.
La mayoría de menores que cruzan la frontera terrestre entre Estados Unidos y México solos proceden de Guatemala, Honduras y El Salvador, según la ONG ‘Save The Children’.
La repatriación supone también un reto para la Administración Trump a la luz del Acuerdo Flores, vigente desde hace tres décadas. Un tribunal federal en Los Ángeles (California) supervisa actualmente la implementación del pacto al que el Ejecutivo estadounidense ha querido poner fin.
El pacto, que se firmó en 1997 tras años de litigio, establece que las autoridades federales no pueden mantener en centros de detención a menores de edad indocumentados por más de 20 días y se les debe garantizar su seguridad y bienestar.

