
En el cantón Tzanjay, San Pedro La Laguna, Sololá, se instaló una ventas de productos de segunda mano, el propietario del negocio se percató que fuera de su vivienda, habían unas cajas vacías, y cuando realizó la inspección encontró una granada, dándole aviso a los agentes de la PNC.
El artefacto fue sacado de ese lugar, por antiexplosivos, ahora se comenzó una investigación para determinar el origen.
La División de Investigación y Desactivación de Armas y Explosivos procedieron a destruir la granada, llevándolo a un lugar solitario.