
Honduras vivió una jornada marcada por la violencia luego de que dos ataques armados dejaran al menos 25 fallecidos en menos de cuatro horas. El hecho más grave ocurrió en la comunidad de Rigores, en el municipio de Trujillo, departamento de Colón, al norte del país.
Según informó la Policía Nacional, 20 personas fueron asesinadas en una masacre ocurrida mientras un grupo de campesinos se preparaba para iniciar sus labores de corte de palma africana. Las víctimas se encontraban reunidas en una iglesia de la comunidad cuando fueron atacadas por sujetos armados.
Las autoridades detallaron que entre los fallecidos hay dos menores de edad, tres mujeres hermanas y 15 hombres. En la escena fueron encontrados casquillos de armas de distintos calibres.
El jefe departamental de la Policía, Carlos Eduardo Rojas, explicó que las labores de identificación se complicaron debido a que familiares retiraron varios cuerpos del lugar antes de la llegada de los equipos forenses, trasladándolos a sus viviendas para realizar velatorios.
Las primeras investigaciones apuntan a que el crimen estaría relacionado con disputas por el control del mercado de palma africana entre grupos campesinos de la zona.
Tras lo ocurrido, la Secretaría de Seguridad informó que equipos especiales fueron desplegados en el área para localizar y capturar a los responsables.
Por su parte, el presidente de Honduras, Nasry “Tito” Asfura, condenó la masacre y aseguró que el crimen no quedará impune. “No hay palabras para describir el dolor que vive el país. Esto no se va a olvidar ni quedará sin castigo”, expresó en un mensaje difundido por la Presidencia.