
Durante la noche de este miércoles, en Torre de Tribunales se realizó la audiencia de primera declaración de Camilo Roberto Calvo Leiva, el principal sospecho de asesinar a su papá, quién era exviceministro de energía y minas.
Durante la diligencia, el sindicado presentó una actitud violenta, tratando de quitarse los grilletes o soltarse de los agentes penitenciarios que lo mantenían sujetado. Esa situación llevó a que la jueza, Carol Patricia Flores, solicitara un refuerzo de seguridad con más agentes penitenciarios y que agregaran una cadena en pies y manos del sindicado.
En tanto, la abogada defensora solicitó que el sindicado fuera evaluado para corroborar si se encontraba en condiciones de salud y en pleno uso de sus facultades para enfrentar la diligencia judicial.
La evaluación médica determinó que presenta un estado de salud estable. Además, un psiquiatra concluyó que Camilo Roberto se encuentra en el uso de sus capacidades mentales; sin embargo, la defensa solicitó que también sea sometido a una evaluación de psiquiatría forense.
Justo en el momento cuando se describían los hechos del pasado sábado 18 de julio, cuando aparentemente asesinó a su padre, Camilo se puso violento, por lo que la juez indicó que se le colocaron los grilletes con las manos hacia atrás.
La situación por algunos segundos se salió de control y los dos guardias del Sistema Penitenciario trataron de someterlo.
Incluso los guardias del juzgado intervinieron para controlar la situación.
El sindicado permanece engrilletado de manos y pies y es resguardado por al menos seis agentes del Sistema Penitenciario.
La juez Carol Patricia Flores determinó que Camilo Calvo quede ligado a proceso por el delito de parricidio. Fue enviado a prisión preventiva al Centro Preventivo de zona 18, aunque posteriormente, guardará prisión en la cárcel de Matamoros.