
Rusia afirmó el jueves haber derribado siete drones ucranianos en la región de Kaluga, a menos de 200 km al suroeste de Moscú, en un contexto de crecientes ataques de este tipo contra la capital rusa.
Las fuerzas rusas “impidieron durante la noche un intento del régimen de Kiev de llevar a cabo un ataque terrorista con drones sobre la región de Kaluga”, a unos 180 km de Moscú, dijo el ministerio de Defensa ruso en un comunicado.
“Seis drones fueron derribados por los sistemas de defensa aérea”, según la misma fuente, y el incidente no causó “víctimas ni daños”.
Por su parte, el gobernador regional, Viacheslav Chapsha, dijo más tarde en Telegram que otro dron, el séptimo, fue detectado y derribado en esta región, aunque “no afectó ni a las personas ni a las infraestructuras”.
El martes las autoridades rusas afirmaron haber neutralizado un ataque ucraniano con drones en Moscú, aunque admitieron que uno de los aparatos había impactado en un edificio de la capital, que ya había sido objeto de un ataque similar.