
En cercanías del Día Mundial de la Inocuidad de los Alimentos, que se se celebra el 7 de junio, autoridades nacionales e internacionales se unieron para abordar la importancia de garantizar la inocuidad de los alimentos en Guatemala.
Entre las autoridades participantes figuran los ministerios de salud y agricultura, así como la Organización Panamericana de la Salud, Organización Mundial de la Salud; y el Codex Alimentarius Guatemala, quienes destacaron la necesidad de asegurar que los alimentos lleguen al consumidor de forma segura, nutritiva y aptos para el consumo humano.
Durante el evento en el que se abordó el tema, las autoridades enfatizaron que esta garantía de la inocuidad de los alimentos se logra por medio de la aplicación rigurosa de normativas basadas en el análisis de riesgo.
Y en el caso de Guatemala, la Dirección de Inocuidad del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA), es la encargada de garantizar que los alimentos que se producen, procesan y comercializan en nuestro país, cumplen con los más altos estándares de seguridad.
En lo que va del año dicha dirección emitió 872 certificados y licencias sanitarias, incluyendo las de transporte. Lo que representa un 15% de aumento, respecto al 2025.
Las autoridades señalan que la inocuidad es un pilar indispensable que va más allá de la cocina: impacta directamente en la economía, el comercio exterior y la salud de millones de guatemaltecos, sin embargo en Guatemala, asegurar que los alimentos estén libres de bacterias, virus, parásitos o sustancias químicas continúa siendo un desafío.
La falta de controles estrictos no solo eleva la carga de enfermedades gastrointestinales en la población más vulnerable, sino que también debilita la competitividad de los productores locales en los mercados internacionales.
En ese sentido, el MAGA, reafirmó su compromiso con el fortalecimiento de los sistemas de vigilancia, control, inspección y prevención para garantizar alimentos seguros, nutritivos y de calidad para la población guatemalteca, pero destacan que también se requiere el compromiso de productores, empresas, autoridades, academia, cooperación internacional y consumidores.
“La inocuidad de los alimentos es una responsabilidad compartida que protege la salud de las familias y fortalece el desarrollo del país”