
El miércoles 6 de agosto, agentes de Control Migratorio estadounidense detuvieron a 16 personas en Los Ángeles, California, durante un operativo denominado “Caballo de Troya”, ejecutado a pesar de una orden judicial restrictiva.
Fotos cortesía
El operativo tuvo lugar en Westlake, un barrio de Los Ángeles, aunque una corte federal ordenó en el pasado mes de julio el cese de las “patrullas itinerantes”, del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE por sus siglas en inglés), pare del plan del presidente Donald Trump para deportar a miles de inmigrantes indocumentados.
Al respecto, el Consulado General de Guatemala en esa ciudad confirmó que entre los aprehendidos se encuentra un connacional adulto, quien ya recibe asistencia y protección consular.
Se indicó que el consulado guatemalteco mantiene comunicación activa con las autoridades migratorias para verificar si hay más ciudadanos guatemaltecos entre los detenidos.
Agentes de la Oficina de Inmigración y Control de Aduanas se infiltraron en un camión de mudanza para detener a migrantes indocumentados en las afueras de una tienda Home Depot, en el vecindario de Westlake, Los Ángeles.
El operativo tuvo lugar en las cercanías del Parque MacArthur, un punto habitual de reunión para jornaleros migrantes en busca de empleo.
En las imágenes se observa el momento que los agentes descendieron del camión rotulado con logotipos de la empresa Penske, vestidos con equipo táctico, lo que ha generado una ola de críticas por parte de organizaciones defensoras de los derechos humanos.
La empresa Penske Truck Rental se desligó del hecho, asegurando que no tenía conocimiento de que su vehículo había sido utilizado en una operación de ICE.
Por su parte, activistas y abogados pro inmigrantes acusan al gobierno federal de violar restricciones judiciales vigentes en California, que limitan las detenciones sin orden judicial y prohíben el uso de perfilamiento racial como método de captura.




