
Yunice Abas, uno de los “abuelitos atracadores” acusados del robo de joyas por 10 millones de dólares a Kim Kardashian en 2016, intentó minimizar su responsabilidad presentandose como un ladrón torpe ante el tribunal penal de París este miércoles.
Abás, de 71 años, es un hombre bajo, con la cabeza rapada, el brazo derecho tembloroso por el Parkinson y se presentó vistiendo un chaleco azul marino.
El día anterior, al igual que Aomar Ait Khedache —presunto cerebro del golpe—, presentó sus “sinceras disculpas” a la estadounidense, que cuando ocurrió el atraco tenía 35 años.
“Vine para dar vuelta la hoja. Acepto sus disculpas”, respondió la estrella desde el estrado.
Abás fue arrestadoa principios de 2017 debido a que su ADN habia sido hallado en el sitio del crimen y confesó su participación.
Pero el miércoles “esquiva las respuestas”, destacó el presidente del tribunal, David De Pas.
Una vez neutralizado el recepcionista, debía vigilar mientras dos cómplices subían a la habitación de la estrella. “Bajaron menos de 10 minutos después sin nerviosismo”, detalló, con una caja de joyas Louis Vuitton en la mano, cuyo contenido vaciaron en una mochila.
A pocos metros del hotel apareció un coche de policía y pensó que estaba atrapado. “Levanté un brazo para decir: ‘me rindo, no estoy armado’, pero los policías creyeron que saludaba. Me devolvieron el saludo y siguieron camino”, subrayó.
Con información de la agencia de noticias: AFP