
La ciudad de Nueva York suspendió la entrada en vigor de un nuevo plan que preveía cobrar a los vehículos para entrar al centro de Manhattan, en medio de críticas de que afectaría desproporcionadamente a los comercios y a los conductores de menos recursos.
Estaba previsto que el nuevo sistema, que cobraría unos 15 dólares por auto para ingresar a la parte más transitada de Manhattan durante el día, empezara a funcionar el 30 de junio de 2024, con el objetivo de reducir la cantidad de vehículos y mejorar la calidad del aire en la Gran Manzana.
Otro de los objetivos del sistema, el primero de su tipo en Estados Unidos, era recaudar ingresos para mejorar el sistema de transporte subterráneo que cada día usan unos 4 millones de personas.
El proyecto enfrentaba desafíos legales, que ponen de manifiesto las dificultades de cobrar tarifas a los conductores en un país donde el automóvil todavía es rey.
Según el plan, pagarían peaje todos los vehículos que circulasen al sur de la calle 60 de Manhattan, área que abarca los distritos comerciales de Midtown y Wall Street.
Unos 700 mil vehículos entran a esa parte de la ciudad cada día y los embotellamientos hacen que los autos circulen a una velocidad promedio de 11 kilómetros por hora.
El plan preveía diferentes exenciones, así como un descuento para conductores de bajos ingresos y para aquellos que circulan por la zona más de diez veces por mes.
Con información de la agencia de noticias: AFP